miércoles, 17 de diciembre de 2014

Blanco y Negro

Chofer negro.- En los tiempos de Ángel César, hubo un funcionario muy importante, a nivel nacional, llamado Jesús Silva Herzog.

Cada vez que Ángel César cumplía años, Jesús venía a La Paz y permanecía  varios días.

En una de las visitas, para recibirlo, Ángel César se hizo acompañar por Héctor Castro Castro, conocido como el “plancha y plancha”.

En esa ocasión Héctor se llevó un carro antiguo que estaba estrenando. En cuanto lo vio, Jesús se enamoró del vehículo, tipo deportivo, de dos plazas.

Le pidió a su amigo Ángel César que le permitiera manejarlo del aeropuerto a La Paz. Ángel César estuvo de acuerdo.

Se citaron para comer en un lugar equis. Los demás comensales llegaron temprano pero Héctor y don Jesús se retrasaron.

Cuando llegaron, Héctor Castro extendió la mano en señal de pago. Cuando le preguntaron qué les cobraba, dijo que la apuesta.

-¿Y cuál es esa apuesta? Le preguntaron. Y respondió: Yo les dije que algún día iba a estrenar un carro, con chofer negro, por el malecón.

Todos festejaron la broma, inclusive el poderoso subsecretario de Hacienda, don Jesús Silva Herzog.

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