miércoles, 12 de noviembre de 2014

Blanco y Negro

Descubrí que cuando me falla el ingenió, puedo usar el de otros. En este caso, el del Filósofo de Güemez.

Cuentan que hace años una empresa de Saltillo, debido a la crisis, inició a llamar obreros a la jefatura de personal para despedirlos, previa liquidación de ley.

En el café, uno de los trabajadores de la empresa se ufanaba: - Tan corriendo a los 'endejos y a los huevones.

A las siguientes semanas, como si lo hubiese invocado, que le llega una notificación a él, a efecto de que se presentara en la jefatura de personal... para recibir su liquidación.

Entonces dijo: - ¡Ahora sí se están llevando parejo!"

-P’a vida de morirse, ¡hay qu’estar vivo primero!
-Llego tarde, pero sin sueño.


-En este lugar hay más muertos que difuntos.
-Lo que está bien, no puede estar mal.


-Donde comen dos comen tres, y hasta cuatro ¡Pero no se llenan!
-Son como los burros del ejido, en todas las arriadas caen.


-Carro que no tiene gasolina, no llega a ninguna parte.
-Hechos crean derechos, y los derechos crean obligaciones.

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