lunes, 20 de octubre de 2014

Blanco y Negro

Vestido de guayabera, sombrero blanco y bastón, me dijo un compañero del Grupo Reflexión: “pareces bailador de danzón”.

Yo más bien pienso que parezco bailarín de la danza “Los Viejitos”, del meritito Michoacán.

El peor apodo que me han puesto es de Eliseo Zuloaga: El Ciclope. Porque nomás me sirve un ojo.

Cuando llegué a La Paz, en el 70, me decían El Flaco. Durante muchos años perdí esa cualidad, pero la acabo de recuperar.

A veces me da la impresión de que los sicarios llegan a La Paz y hablan con ciertas gentes.
-          Oigan, vengo a matar dos o tres. ¿Me dan chanza?

Y la respuesta parece siempre la misma: no hay fijón.

Y un último favorcito: que si sus agentes oyen una balacera en la Navarro Rubio, investiguen en la Márquez de León.

Ojalá que esté equivocado y que pronto termine esta pesadilla que vivimos en La Paz y en Baja California Sur.


Ojalá que pronto lleguen refuerzos para terminar con esta ola de terror que viven los paceños.

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