En cosas tan serias, como en la educación,
debió escogerse a una personalidad en ese campo y no a Héctor Jiménez Campos.
No es que sea malo. Es
muy malo. El principal defecto de Héctor es que es un panista recalcitrante.
Esa formación política puede dañar la
enseñanza, a todos los niveles, en Baja California Sur.
Todos sabemos que la educación
es uno de los orgullos del estado. Y que, además, tiene muy buenos maestros.
Puede no ser un defecto tener cierta filiación política.
El peligro está en que esa pasión provoque un daño irreparable en la educación.
He dicho.
Agradezco al Instituto
Sudcaliforniano de la Juventud, por reconocer mi trayectoria en el periodismo. Sinceramente
creo que no hay nada relevante en mi carrera.
El único mérito que me reconozco es que, junto
con otros valientes periodistas, sobrevivimos al gobierno represor de Leonel y
al insensible gobierno de Narciso. Y punto.
Por otro lado, me enorgullece,
como comunicador, que muchos jóvenes valores del periodismo fueron reconocidos
por el instituto.
Hay muchos y muy valiosos. Adelante, jóvenes. Como
dijo el inolvidable Alberto Alvarado, el futuro es vuestro.

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